Skip to content

El poder de permitirnos sentir

Belén Navarro Jan 20, 2026 7:14:46 AM

"Educar en emociones implica permitirnos sentir emociones"

 

Llorar, reír, enfadarse, abrumarse, sentir miedo, ira, frustración...  Todo tiene cabida. Cuando enseñamos a nuestros hijos a identificar y gestionar cualquier emoción, sin juzgarla, su autoestima se fortalece, les hacemos sentir valiosos. 

No solo les ayudamos a entender lo que sienten; les acompañamos en un proceso de crecimiento que les permitirá convertirse en adultos más estables, capaces de reconocer, regular y gestionar sus propias emociones con seguridad.

1-Las emociones no son el problema, los silencios si: 

Reprimir lo que sentimos, no lo elimina pero si que lo omite. Y lo que se omite se transforma en una fuerza imparable: ansiedad, rabia, desconexión... Permitir que nuestros hijos expresen lo que sienten es enseñarles que no tienen que temer su mundo interno.

 

2-Validar no es consentir, es acompañar: 

Cuando decimos: "entiendo que estes enfadado" no quiere decir que voy a aceptar una conducta agresiva. Quiere decir, que reconozco la emoción que hay en ti, y te voy a ayudar a canalizarla. La validación es el primer paso para que exista la autorregulación. 

 

3-El hogar como espacio seguro emocional: 

Cuando en casa se permite sentir, l@s peques no necesitan esconderse. No necesitan fingir. Y esto crea vínculos profundos, honestos y duraderos. La seguridad emocional es más poderosa que cualquier norma. 

 

4-Hay que dar ejemplo: 

Una base que hay que mostrar en casa es: Los adultos también sienten. Porque cuando mostramos nuestras emociones con responsabilidad estamos enseñando que sentir no es debilidad, sino humanidad. 

-Ahora me siento triste, darme un momento.

-Me he sentido enfadada, necesito calmarme. 

...

 

En casa es primordial entregar presencia para poder educar en emociones. Y es necesario enseñar que sentir es parte de vivir. Porque cuando un niño sabe que puede llorar sin ser juzgado, reír sin ser contenido, y enfadarse sin ser rechazado… ese niño está aprendiendo a quererse. Y ese, es el mayor regalo que podemos darles.
 
Un abrazo, disfruta de tus emociones. 
Belén.